Mkt: more than words (2016)

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¨El infierno es despertar cada día 

y no saber qué haces aquí.¨

Frank Miller.

 

Si puedo imaginar una vida triste, sería la de levantarme cada mañana y no entender por qué tengo que hacerlo. Tener que ir a trabajar sintiéndome apesadumbrada…

Elegir la profesión, es tal vez la primera decisión ¨para toda la vida que tomamos¨. Con una edad muy poco apropiada, con muchas dudas y confusiones.

 ¿Cuál es el criterio correcto para elegir nuestra carrera?: 

¨Lo que nuestros padres quieren¨, 

¨Lo que nos va a dejar más plata¨, 

¨Lo que es o nos es más fácil¨, 

¨No sabe/No Contesta¨

???... 

Me gusta pensar en que somos muchos los que lo hacemos con una idea un poco más romántica, que entendemos que estamos tomando una ¨decisión para toda la vida¨, y que como tal debería estar basada en el amor. Pensar en lo que qué te inspira es un buen punto de partida antes de empezar a elegir una carrera.

El enamoramiento es un estado que nos eleva, que nos hace más felices. Es un estado mental que surge de la alegría. Cuando nos preguntan por momentos felices en nuestras vidas, seguramente alguno va a corresponder a aquellos en los que nos encontrábamos enamorados…

Enamorarse de la profesión o de lo que uno hace, forma parte de la búsqueda de una vida feliz. Me emociono cuando pienso en personas enamoradas de su quehacer diario y que en su estado máximo buscaron trascender como Marie Curie, Pablo Picasso o el general José de San Martín (entre muchos otros). Sus vidas se reflejaban en sus profesiones, colmadas de pasión e idealismo. 

Vivir de lo que nos hace felices es un excelente camino para encontrar nuestra propia voz al expresar lo que hacemos y dotar de la propia impronta el día a día de nuestro ejercicio profesional. Si enfocamos nuestra vida profesional desde la premisa de ¨seguir nuestra vocación¨, encontraremos el camino más parecido a ¨sentirnos enamorados¨. 

Creo que cuando estamos verdaderamente enamorados, no queremos poseer, queremos ofrecer. Por lo tanto amar nuestra profesión cultiva otra virtud profesional: la vocación de servicio

 

Y ahora volvamos a preguntarnos quienes ya elegimos nuestra carrera ¿por qué lo hicimos?

Hablando de mí caso particular me pregunto, ¿por qué elegí ser licenciada en marketing?, y como hace tantos años me vuelvo a responder: porque buscaba una carrera donde la rutina no existiera. 

En lo personal llevo como bandera lo que una sabia dijo una vez ¨ La pasión y la imaginación van de la mano. Soñar con posibles, imaginar imposibles. La pasión se enciende cuando podemos concebir un deseo. Hay personas que no se atreven a desear, creen que es un lujo que no se pueden permitir.¨ Piensan en chico, con el mundo que les dijeron que les está permitido tener

Nadie puede escribir tu historia por vos. Vos decidís si la escribís con letra chica o en mayúsculas y negritas. 

Tal vez si hay algo que tenemos en común quienes amamos el marketing es: la pasión y la visión. Es por ello que más que ningunos otros, los que tenemos el marketing como estilo de vida deberíamos preguntarnos:

¿Dónde queremos llegar con la profesión?

¿Cuál es nuestro sueño más utópico?

¿Por qué ejercer el marketing nos parece atractivo?

¿Qué nos seduce?

Y quizás hoy 27 de mayo, día nacional del marketing, en lugar de terminar estas líneas con una afirmación lo hago dejando muchas preguntas… Y deseándoles una vida llena de: días de amor, de poder ver más allá de lo que ve todo el mundo, de resolver problemas que para otros no tienen sentido y de ser curiosos hasta la insensatez; LES DESEO UNA VIDA LLENA DE MARKETING.

El marketing es tango (2015)

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En un día tan especial para todos los que amamos el marketing, tengo una reflexión surgida de la experiencia cobrada en estos años de ejercicio de la profesión. Mi cosmovisión o ¨marketingvisión¨. Mi idea del marketing después de ejercer el marketing, mi marketing después del marketing.

Desde sus orígenes el marketing surge en respuesta a la existencia de un mar cada vez más amplio de ofertas frente a un número estable de potenciales clientes, y de allí, la consecuente necesidad de establecer ¨puentes¨ con el consumidor. Para diferenciar nuestra propuesta comercial y tratar de convertirla en la mejor opción elegible en el momento de comprar. 

Constantemente escuchamos hablar de palabras como: fidelización, segmentación, ventaja competitiva, pero todo se transformaba en una especie de entelequia en el momento de tratar de llevarlas a la práctica… Y muchos de nosotros nos preguntamos ¿por dónde empezar para hacer ¨bien el marketing¨ o ¨un buen marketing¨? 

Hoy me respondo sin lugar a dudas que el mejor camino para empezar es la emoción. 

Y ¿por qué digo que la emoción es el mejor camino para empezar? Porque necesitamos conmover al cliente, para lograr que nos elija y piense que somos su mejor puente. 

Drucker expresó allá por el 1973 que ¨la función del marketing es hacer que la venta resulte superflua¨. De allí se desprende la premisa: ¨vender es un arte¨. A ello le sumo una visión muy personal de la vida; la convicción de que vivir sin pasiones es imperdonable. Es así que creo que hoy el marketing tiene más de arte que de ciencia. 

Los mercadólogos o marketineros como a muchos les gusta llamarnos, deberíamos empezar a buscar nuestra conexión con el arte, antes de pretender hacer marketing. Tratar de encontrar esa parte de nosotros que nos hace relacionarnos de una manera más bella con los que nos rodea… 

Mis fibras se conectan más con el arte a través de la danza. Evoco a Gades, cuando nos dijo ¨"La danza no es el paso, sino lo que hay entre paso y paso¨. 

¿Y si nos animamos a creer que el marketing no es la venta, sino lo que ocurre entre venta y venta?.

Me animo a asociar los niveles de empatía requeridos para hacer negocios con la danza. Tratando de hilar más fino, con lo que significa un abrazo de tango para la mujer. 

Para bailar necesitamos del abrazo. Un abrazo que nos permite comunicarnos con nuestro compañero, desde una intensa emoción, desde la pasión. Entendiendo que cada abrazo es único e irrepetible. 

El abrazo es el corazón del baile.

Para hacer marketing hoy necesitamos abrazar al cliente. Tenemos que desarrollar esa capacidad de recibir mensajes no verbales de ese otro, el consumidor. Un juego de comunicación que va más allá de la venta, que habla de una relación alimentada por un ¨abrazo de tango¨. 

La conexión con el cliente es el corazón del marketing…

Por eso le digo a usted colega, si quiere hacer marketing hoy, anímese a jugar. Pierda los miedos. Entienda que usted tiene que hablar para el corazón de su consumidor, en resumidas cuentas A-P-A-S-I-O-N-E-S-E o al menos trate de morir en el intento. 

Feliz día para todos y por muchos aniversarios más!!!

27 DE MAYO DÍA NACIONAL DEL MARKETING (2011)

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El 27 de mayo de 1965 por iniciativa de un grupo de pioneros locales, se fundó la AAM (Asociación Argentina de Marketing), como una asociación sin fines de lucro, compuesta por los directores comerciales de las principales empresas de aquellos tiempos. Recién el 27 de mayo de 1995, el gobierno nacional decretó el 27 de mayo como ¨día del marketing¨ para reconocer el prestigio y la trayectoria de la AAM y difundir la importancia que tiene el marketing, para impulsar a la Argentina como país, a sus profesionales como hacedores de esta nueva ciencia y a sus empresas como generadoras de valor para todos los argentinos.

Pero para muchos el ¨marketing¨ es todavía un verdadero enigma. Es una palabra estigmatizada. Algunos piensan que es: ¨ el arte de convencer a la gente, o peor aún ¡el de engañarla!¨, ¨algo maléfico, que aplica la gente sin escrúpulos –hijos del capitalismo- para crear necesidades¨, ¨la forma de vender buzones¨ y un sinfín de apreciaciones más, que me llevaría toda esta nota si quisiera detallar. 

Tal vez hay más de leyenda urbana que de realidad sobre ¨eso¨ que entre colegas amamos y llamamos ciencia. Pero trataré de acercar al menos una definición, la que propone la AAM: ¨el marketing es una ciencia socio-económica que estudia las razones y consecuencias de las relaciones de intercambio, entre consumidores y productores de bienes, desarrollando modelos estratégicos, procesos y herramientas, para la satisfacción de necesidades y deseos con el fin de crear valor para las partes¨. Me permití subrayar las partes que considero más reveladoras. 

No es arte (aunque tiene un poco de él), no crea necesidades (permite satisfacerlas), no busca el enriquecimiento de las empresas en detrimento de sus clientes (pretende crear valor para las partes). 

¿Es el marketing uno de los jinetes del apocalipsis o es sólo una herramienta? Si es sólo una herramienta, ¿debemos llenarla de cualidades humanas como: manipulación, maldad, estafa? O ¿eso es propio de algunas personas inescrupulosas que lo aplican con malos fines? Considero que culpar a las cosas, instituciones, partidos políticos, herramientas, empresas de cosas que hacen los hombres que las dirigen es, al menos injusto. 

No debemos obviar la relación entre las personas  y su moral, entendiendo la moral como el conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social determinado que oficia de guía para el obrar (es decir, que orienta acerca del bien o del mal). 

Nada es bueno ni malo per sé. No creo en esas viejas antinomias que proponen un santo, un demonio y nada en el medio. Mejoremos como personas, como ciudadanos, como habitantes de este planeta y podremos tener una mejor vida. Sin duda podremos hablar del marketing para un mundo más humano.